jueves, 23 de diciembre de 2010

¿ DONDE HAY LUGAR ?


“Lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en la posada”.
Lucas 2:7


Uno de los himnos navideños que con más intensidad tengo grabado en mi memoria es el que habla de cómo Jesús lo dejó todo para venir al mundo y no encontró más que marginación y rechazo por parte de la gente de entonces y de ahora. En las distintas estrofas presenta variaciones del mismo principio: él se sacrificó por nosotros, pero la respuesta no fue la que desearíamos. Pero reconozco que me encanta lo que dice el coro después de lamentar que en ninguna parte hubiera lugar para Él: “Ven a mi corazón, oh Cristo, pues en él hay lugar para ti”.

Lo importante es que, al mirar dentro de su corazón, pueda ver usted esa disposición a que Cristo sea su Salvador y su Señor. Él ya ha venido, ¿cómo encuentra su corazón? ¿Le está esperando con los brazos abiertos? La condición de nuestro corazón no cambia la realidad de su mensaje y su obra de salvación, pero es de vital importancia oír la voz del Espíritu Santo llamando a nuestra puerta. Ábrale.

Piensa

Nada debería ocupar el lugar que pertenece exclusivamente a Dios.

Ora

Señor, honra mi posada con tu presencia eterna. Límpiame y haz de mí tu templo.

PRINCIPE DE PAZ


“Porque nos ha nacido un niño... la soberanía reposará sobre sus hombros, y se le darán estos nombres: … Príncipe 
de paz”. 
Isaías 9:6

Una de las más fuertes críticas que se hace al cristianismo es la cantidad de guerras que se han hecho usando el nombre de Dios. Eso siempre ha sido así. Sin embargo, el Mesías se nos presenta aquí como Príncipe de paz. Eso no quiere decir que quede excluida la guerra, sino que el principado o reino que Él va a implantar se caracterizará por la paz.

En las bienaventuranzas dice que son felices los pacificadores, los que se esfuerzan por construir, establecer y mantener la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios, es decir, los que más se parecen a Dios, los que son como su Padre. Si Dios es rey en nuestro hogar, podemos poner en la puerta de entrada nuestra casa “bienvenido al Reino de Paz”. Si tenemos a Dios como rey en nuestras relaciones laborales, podremos declarar también la paz a pesar de todas las tensiones que surjan en el quehacer diario. Lo más importante: una vez justificados gracias a la fe, tenemos paz con Dios por medio de nuestro señor Jesucristo (Romanos 5:1).

Piensa

Cristo ha vencido la guerra crucial, derrotando el pecado, para hacernos partícipes de su Principado de Paz.

Ora

Te alabamos, Señor, por el maravilloso don de la paz que has ganado para nosotros. Ayúdanos a ser dignos embajadores de ese Principado. Amén.

PADRE ETERNO


Porque nos ha nacido un niño... la soberanía reposará sobre sus hombros, y se le darán estos nombres: … Padre eterno”.
Isaías 9:6

Cuando el Mesías anunciado se nos presenta como un padre eterno, está subrayando dos anhelos profundos del ser humano: por un lado, la necesidad de un padre, de alguien en quien podemos confiar, que nos va enseñar, que nos va guardar, que va proveer para nuestras necesidades y crecimiento, a quien podemos acudir cuando tenemos miedo, etcétera. Pero no menos importante es la noción de que ese padre es eterno.

Querido lector, imagínate ahora siendo niño, con nueve o diez años de edad, disfrutando de todas las bendiciones que supone tener un buen padre, pero que te digan que ese padre se marcha dentro de semanas, meses, incluso años. Creo que eso es terrible.

Nuestro Salvador es padre eterno, tenemos en Él todo lo que necesitamos como hijos, como niños que somos, débiles y siempre en proceso de aprendizaje. Tenemos en Él esa preciosa provisión con carácter eterno, con la seguridad de que nunca nos va a faltar.

Piensa

Tu Padre eterno te ama eternamente.


Ora

Gracias, Señor, por cada uno de los nombres del Mesías. Ayúdame a honrarte como Padre. Amén.


DIOS FUERTE


“Porque nos ha nacido un niño... la soberanía reposará sobre sus hombros, y se le darán estos nombres: … Dios fuerte”.
Isaías 9:6


El Mesías se nos anuncia también como Dios. Necesitamos a Dios. Y necesitamos a un Dios fuerte.

Las religiones siempre han tenido una tendencia pendular entre un Dios severo, huraño, rígido, justiciero, vengativo, y un Dios blando, indulgente, casi indolente, al que no le preocupa tanto el pecado. En la Biblia tenemos una descripción de Dios que deja muy clara su misericordia, su benevolencia, su amor y disposición a perdonar, pero también su fuerza.

Nuestro Dios es Dios fuerte, suya es la victoria. Si miramos al futuro, contemplamos al Dios fuerte venciendo y estableciendo su reino. Y es necesario que lo veamos así, porque los problemas que enfrentamos también son fuertes, las tentaciones que nos asaltan también son fuertes, los pesos que nos aplastan también son fuertes. Lo precioso del versículo de Isaías es que este Dios fuerte es un niño, es el Hijo que se entrega para salvarnos. Él tiene la santidad, el amor y la fuerza para ser nuestro Dios.

Piensa

Por fuertes que sean los problemas que enfrentas, más fuerte es nuestro Dios.


Ora

Padre nuestro, ayúdanos a considerar debidamente cómo eres Tú, para no amedrentarnos por las pruebas o dificultades que pretenden hacernos retroceder. Oramos en el nombre de Jesús, amén.


CONSEJERO ADMIRABLE


Porque nos ha nacido un niño... la soberanía reposará sobre sus hombros, y se le darán estos nombres: Consejero admirable”.
Isaías 9:6

La presencia y el éxito comercial de los libros de auto ayuda –que llenan muchos estantes en las librerías- resultan un tanto paradójicos, porque cuando hablamos con las personas de nuestro alrededor lo normal es que digan que no necesitan o no aceptan consejos, cada uno es autoridad para sí mismo. La realidad pone de manifiesto algo muy distinto. Aunque rechacen el consejo de Dios, consciente o inconscientemente buscan consejo, no solo empresarial o profesional, sino espiritual, de formación personal, de tratamiento familiar, de lucha contra problemas internos.

En la Palabra de Dios tenemos consejos de sabiduría para todos esos asuntos. El Mesías es consejero admirable. Cuando nos acercamos a Él y escuchamos su voz, nos quedamos asombrados. Además nos dio su Espíritu Santo como consejero, como abogado y compañero que nos consuela, aconseja, guía a la verdad, da testimonio de la presencia de Dios en nuestro interior, nos pone en contacto con los atributos espirituales de Dios. Vemos necesario, pues, ese consejero admirable, que no solo nos deja consejos, sino que se pone a nuestro lado para aconsejar.

Piensa

Es consejero admirable, así que admira sus consejos.


Ora

Abre nuestros oídos, Señor, para prestar la atención merecida a tu preciosa Palabra. Amén.


BUEN GOBIERNO, UN REGALO

...al cual se le ha concedido el poder de gobernar...
Isaías 9:6


Es rara la semana en que los titulares de los periódicos no traen alguna noticia sobre el gobierno. Los medios se encargan de dar a conocer al pueblo, los fracasos y las fallas salen a la luz. Somos fallos y todos fracasamos fácilmente como seres humanos.

A pesar de eso, todavía tenemos esperanza. A cada elección, esperamos algo mejor, pensando que seremos favorecidos con líderes sabios e íntegros. Sin embargo muchas veces nos quedamos desconcertados. Naturalmente, nosotros también no siempre actuamos de manera correcta. Muchas veces, criticamos a nuestros líderes, en vez de sustentarlos en oración delante de Dios.

¿Quién no se admira al descubrir que el poema de Isaías, es político? Este poema del advenimiento está lleno de promesas políticas. El advenimiento es antes de la venida del Soberano que colocará todo en orden y en su lugar. El es el “Maravilloso Consejero, Dios Fuerte, Padre de la Eternidad, Príncipe de Paz”. ¿Isaías está hablando aquí a cerca de un rey que es un sueño? Los cristianos saben que el evangelio de la Navidad es más que una utopía. Jesús vino, y está viniendo otra vez para establecer su reino completo. El gobierno reposa sobre sus hombros. Él establecerá y mantendrá la justicia, la rectitud y la paz en el reino de Dios para siempre.



Piensa

Es fácil opinar, difícil es asumir responsabilidad y compromiso.

Ora

Amado Señor Jesús, Rey Todopoderoso, ven y ayúdanos a alabar tu nombre y a exaltarte. Señor fiel y sobre todos victorioso, ven a reinar sobre nosotros todos los días de nuestras vidas aquí en la tierra. Amén.

PREPARADA PARA RECONOCER


“Había también una profetisa, Ana… muy anciana… que día y noche adoraba a Dios con ayunos y oraciones”.Lucas 6:36-38

Hay carreras universitarias que se hacen largas, porque después requieren unos años de prácticas hasta poder desarrollar la profesión estudiada, pero nunca se ha oído de un plan de preparación que exija hasta los ochenta y cuatro años. Sin embargo, la hija profetisa de Penuel, Ana, pasó todo ese tiempo viviendo una vida de devoción a Dios para estar preparada ante la llegada del anhelado día en que sus ojos pudiesen contemplar al Mesías.

Hay un sentido en que nos parecemos a ella. Toda nuestra vida debe ser un anhelo de contemplar la gloriosa venida de Cristo a reinar. Mientras tanto, no nos limitamos a esperar en una especie de burbuja que nos impida pisar con los pies en tierra, pero sí que pasamos el tiempo otorgando una importancia capital a nuestra relación con Dios.

Así, no tenemos excusa para ausentarnos de ese proceso de formación tan extenso en el tiempo, pero tan gratificante en su desarrollo y en su meta, porque es vivir en la presencia de Dios mientras él nos prepara para mirarle cara a cara.

Piensa

Vale la pena esperar cuando lo que se espera vale la pena.


Ora

Señor, te alabamos por la obra de Cristo, que nos permite acceso al Lugar Santísimo, el mejor lugar para ser formados hasta el día en que nos llames o regreses. Amén.

MORIR TRANQUILO


“El Espíritu Santo estaba con él y le había revelado que no moriría sin antes ver al Cristo del Señor“.
Lucas 2:25-26

Es una expresión habitual, aunque exagerada: «Ya me puedo morir tranquilo». Algunos la pronuncian cuando ven que su díscolo hijo ha sentado cabeza y se casa con una buena chica. Pablo dijo algo parecido a Timoteo en su segunda carta, cuando le declaró que ya había corrido su carrera, había peleado su batalla y se había mantenido fiel.

Simeón, por su parte, había recibido revelación de que no moriría sin antes ver al Salvador de Israel. Él reconoció el cumplimiento de la promesa y dijo algo semejante a lo que estamos comentando: «Ya puedes despedir a tu siervo en paz». En un sentido fundamental, gracias a haber sido redimido por la sangre de Cristo, siempre podemos hablar como Pablo en Filipenses 1:21. La solución está en caminar cada día delante de Dios, ofreciéndonos como instrumentos, confesando cuanto antes cada pecado, nutriéndonos de su Palabra y, sobre todo, confiando en que Él conoce y dispone el momento adecuado para cada cosa.

Piensa

Para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia.


Ora

Ven pronto, Señor, y haz lo que tengas que hacer para encontrarme preparado. Amén

EXPECTATIVAS

Este niño está destinado a causar la caída y el levantamiento de muchos en Israel. Y una espada te atravesará el alma”.
Lucas 2:34-35

¿Qué esperaban los judíos del Mesías anhelado? De una simple lectura del Evangelio se deduce que esperaban al fuerte guerrero que librase a Israel de la tiranía romana y colocase a su pueblo en la cumbre de las naciones. Jesús demuestra que su misión es la del Siervo Sufriente profetizado en Isaías, que venía a entregarse en sacrificio para salvar a los hombres. Para muchos, eso les impide recibirle como quien es, el Hijo de Dios enviado para la redención de Israel, y no solo Israel.

Sigue siendo habitual encontrar a personas que se sienten “decepcionadas” con Dios. En un momento dado, deciden ser buenos cristianos, convertirse en fieles discípulos, esforzarse en guardar los mandamientos, cumplir con los deberes religiosos, etc. Sin embargo, para su estupor, se encuentran con que Dios no les recompensa con lo que ellos esperaban. Resulta que la vida cristiana no es un paseo triunfal de bendición en bendición, puesto que también hay pruebas, lucha espiritual y duro aprendizaje. Entonces se rebelan contra Él. La clave es que no entendieron nada, desde el principio.

Piensa

Si dices que te decepciona Dios, es que no sabes de quién estás hablando.

Ora

Señor, te rogamos que pongas humildad en nuestro corazón y en nuestro entendimiento, para que los sometamos a lo que Tú has decidido como lo mejor, porque confiamos en ti, Dios de amor. Oramos en el nombre de Jesús, amén.


CUNA DE NAVIDAD

Simeón lo tomó en brazos y alabó a Dios, diciendo...
Lucas 2:28


¡Amo la Navidad! Me gustan mucho los cánticos, los mensajes, las conmemoraciones, las decoraciones, las luces diferentes, los colores de los adornos, la comida y las festividades. Simeón nos recuerda que la Navidad es para todas las personas, judías y gentiles. La Navidad es para el mundo, preparado por Dios “en la presencia de todos los pueblos”. A veces me gustaría que la Navidad durase todo el año.

¿No es maravilloso saber que el viejo Simeón pudo acoger y sostener en sus brazos el regalo de la Navidad? Esa escena en el Templo conmueve nuestro corazón. Lo tomó en sus brazos, exclamó: “Oh Dios, me haz dejado vivir una edad avanzada. Ahora que ya vi al Mesías, el consolador de Israel; ahora que vi a tu Hijo, el Salvador del mundo, estoy listo para morir.” Simeón no podía hacer que la Navidad durase mucho tiempo. Nosotros tampoco. Jesús no podía quedarse para siempre en los brazos del anciano. El niño crecería y sería un hombre y llegaría el tiempo cuando Jesús – como hizo Simeón – nos acogería en sus brazos. La única manera que la Navidad continúe es aceptando los brazos de Jesús. Es escuchar la voz de Dios que dice: “Escúchenme y vengan a mi, presten atención y tendrán vida nueva. Yo haré una alianza eterna con ustedes y les daré las bendiciones que prometí.” (Isaías 55:3)



Piensa

La alegría de la Navidad puede permanecer todos los días.

Ora

Padre celestial, susténtanos en los brazos de Jesús; salvos en su regazo acogedor. Allí, por su amor protector, que nuestra alma pueda encontrar descanso. En nombre de Él oramos. Amén.

VIENEN A ADORAR AL REY


Vienen por largos caminos
Vienen a adorar al Rey
En majestuosos camellos
Vienen de lejos también


Con incienso mirra y oro
Y un gozoso corazón
Saben que en Belén de Judea
Ha nacido el Salvador

Los cielos cuentan su historia
Y la tierra la vivió
Es el Salvador del mundo
Qué en una cruz por tí murió


Entrégale hoy tú vida
Ábrele tú corazón
Preséntale tú pecado
Y recibe su salvación

BRILLANDO


“Hagan brillar su luz delante de todos, para que ellos puedan ver las buenas obras de ustedes y alaben al Padre que está en el cielo”. 
Mateo 5:16

La ciudad de Medellín, gasta durante los últimos años varios millones de pesos en iluminación navideña. La concientización ecológica y los apremios de la crisis obligan a muchas ciudades a buscar bombillas, que consuman mucho menos. Y, oh sorpresa, resulta que la tecnología hacía tiempo que estaba disponible y que los resultados no tenían mucho que envidiar a las bombillas antiguas en belleza e inspiración.

El brillo de las luces cambia mucho el ambiente. En un sentido figurado, los cristianos deberíamos ser también luces en Navidad, para recordar las buenas noticias de la venida del Salvador al mundo. Tenemos la ventaja de que, al contrario que con la iluminación de las ciudades, nuestra fuente de energía es gratuita e inagotable. Gratuita, porque viene de la gracia de Dios, que nos permite realizar buenas obras que exaltan su nombre. E inagotable, porque el poder con que brillamos viene del Espíritu Santo.


Piensa

Cuanto mayor es la oscuridad, más se agradece la luz, aunque al principio deslumbre.


Ora

Gracias, Dios nuestro, por querer valerte de nosotros para que alumbre tu luz. Haz fluir siempre tu poder para que brillemos. Amén.


NACIO UNA ESTRELLA


Soy la estrella brillante de la mañana.
Apocalipsis 22:16


De noche, nos maravillamos al mirar el firmamento, así como nuestros antepasados. A simple vista, en una noche clara, podemos ver cerca de dos mil estrellas; a través de telescopios potentes se pueden ver cerca de tres billones de estrellas. ¡Que grandeza! La Navidad celebra el nacimiento de una estrella.

Los pueblos antiguos no observaban las estrellas como si fuesen parte de la Creación de Dios, sino como divinidades que dirigían los acontecimientos que sucedían en la tierra. Se le atribuía a algunas personas importantes y poderosas de que su origen se encontraba en las estrellas. Dios no aprobó esta práctica y reveló el nacimiento de su Hijo, la Estrella que proyecta su luz salvadora sobre todas las naciones. De entre las estrellas que se encuentran en le cielo, las personas que son estrellas en los deportes, en la educación, en el cine, en la política, en la moda, en los negocios, y así sucesivamente, no hay ninguna que sea inmortal. Todas esas estrellas terminan como la estrella cadente. ¡Que torpes son los que intentan ver su destino y el futuro como si fuesen determinados por las estrellas!

Jesús es la “Estrella brillante de la mañana”. Su nacimiento es la señal de un nuevo día. Jesús está sobre todas las estrellas. El destino de las naciones es dirigido por Él.

Piensa

La verdadera Estrella Guía conduce el destino de muchos.

Ora

Que todos los pueblos vengan a adorar el nombre sublime de Jesús, nuestra Estrella Brillante de la mañana. Adoremos al Salvador Eterno que nos abrió las puertas del cielo. Oramos. Amén.

VILLANCICOS


“Dios es el rey de toda la tierra; por eso, cántenle un salmo solemne”.
Salmos 47:7

En Colombia tenemos la tradición navideña de los villancicos. Estas canciones folclóricas son alegres, fáciles de cantar en grupo, y constituyen un elemento imprescindible para formar un sentimiento navideño. Todo eso está muy bien. Lo triste es cuando uno se detiene a considerar con mayor detenimiento el contenido de esas cancioncillas. En algunas de ellas se introducen elementos humorísticos que rozan, por no decir raspan, la irreverencia. En otras se quiere dar una imagen enternecedora de Jesús o María que, desgraciadamente, nos aleja de la visión que bíblicamente deberíamos tener sobre ellos.

Alegrémonos, gocémonos juntos, cantemos, alabemos a Dios recordando la buena nueva de salvación que tiene un punto tan importante en aquella noche de Belén, cuyo día exacto en el calendario no conocemos, pero cuya eficacia en la historia redentora la hace con toda razón digna de memoria. Ahora bien, conviene meditar en lo que expresamos a Dios en nuestras alabanzas.

Piensa

Cuando cantamos, estamos igualmente pronunciando palabras que nos comprometen.


Ora

Te alabamos, Señor, por el precioso don de la música, y te pedimos sabiduría para usarlo de manera que te glorifique. Te lo pedimos en el nombre de Jesús. Amén

GLORIA Y PAZ


“Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz a los que gozan de su buena voluntad”. 
Lucas 2:14

“Al mundo Paz, él gobernará con gracia y con poder: a las naciones probará su amor y su poder”. Es sin duda uno de los himnos navideños más conocidos en la cristiandad. Su título en inglés, “Joy to the World”, dio paso a una traducción no muy exacta, pero más conveniente para la métrica hispana: “Al mundo paz”. Dicho himno se ha atribuido al insigne compositor de “El Mesías”, Handel. Sin embargo, investigaciones recientes demuestran que el autor de la música fue muy posiblemente Lowell Mason, que puso la inscripción “de Handel” al himno, para precisar las muchas reminiscencias de la música del gran autor en el himno. Y la letra es de Isaac Watts, un renombrado predicador, teólogo, pedagogo.

Este gozo, o paz, para el mundo procede de contemplar cómo Dios ha hecho maravillas, ha manifestado su victoria a todos los rincones de la tierra. Toda la creación se une a los redimidos para cantar con alegría. Y si hay un hecho divino que sobresale en la Historia, es la venida del Rey de Reyes a un humilde pesebre, para traer salvación.

Piensa

Recibe su mensaje, recibe su paz.


Ora

Te alabamos Señor, por tu buena voluntad para con nosotros, y por la paz que Cristo nos trajo. Amén

NOCHEBUENA,BUENAS NUEVAS


Cuando los ángeles se fueron, los pastores se dijeron unos a otros: ‘Vamos a Belén, a ver esto que el Señor nos ha dado a conocer”. 
Lucas 2:15

Lo de Nochebuena parece hoy día que viene de que es una noche en la que la gente se lo pasa bien. Antiguamente, era extraño ver establecimientos dedicados al ocio que abrieran sus puertas en esa noche, porque se daba por sentado que todo el mundo se reunía en familia. Hoy sigue primando el carácter familiar, pero ya son muchos los que lo celebran fuera, en salas de fiestas.

La víspera histórica del nacimiento de Cristo fue una noche de anuncios, de sorpresas. Los pastores, por ejemplo, se dirigieron a Belén a comprobar lo que los ángeles les habían anunciado. Creo que sería una buena idea rescatar ese carácter de expectativa para esta noche. Los que todavía no han conocido al Mesías de una forma personal, deberían plantearse lo que dijeron los pastores: vayamos y veamos. Dios quiere mostrar la veracidad de su anuncio; un paso de fe para abrir los ojos a la verdad de la obra de Dios para nuestra salvación recibirá la respuesta divina confirmando que, efectivamente, el niño está en el pesebre y su venida garantiza que hay salvación.

Piensa

El que tenga ojos para ver, que vea.


Ora

Enséñame, Señor, tu obra; despierta en mí el interés y la fe. En el nombre de Cristo, amén.

PASTORES REPORTEROS


“Sucedió que un ángel del Señor apareció a unos pastores… les dijo: ‘No tengan miedo. Miren que les traigo buenas noticias’”.
Lucas 2:9-10


Mujeres en la resurrección, pastores en el nacimiento, pescadores y otras personas sencillas en Pentecostés, etc. En estos días se menciona mucho a los pastores. En su tiempo no eran los más afortunados de la sociedad. Eran personas de lo más humilde y vivían gran parte del año apartados del resto del pueblo. Pero es a ellos a quienes elige Dios para recibir tan buena noticia: Ha nacido un Salvador.

A menudo, hay cristianos que se consideran poco apropiados para llevar el mensaje de Dios al mundo porque consideran que su nivel social o cultural no es el adecuado. Creen que, para poder compartir el evangelio con sus vecinos, deben primero adquirir una posición que impida que les miren por encima del hombro. El error de base en esa idea es no ver que, como dice Pablo, tenemos un tesoro en vasos de barro. Nuestra parte es ser fieles receptáculos del mismo, y buenos canales por donde su gloria pueda reflejarse al mundo. Dios no mira las apariencias, que además suelen ser vanidad de vanidades.

Piensa

Si eres hijo de Dios, eres vocero de buenas noticias.


Ora

Gracias, Señor, por elegir a alguien indigno como yo para una tarea tan digna como la de recibir y compartir tu mensaje. Dame fuerza y valor para hacerlo. Amén.


Y ES NAVIDAD


“Se le cumplió el tiempo. Así que dio a luz a su hijo primogénito. Lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre.”.
Lucas 2:5-7

Un establo. Olor a animales, pero también calor animal. Paja, residuos varios, un lugar aparentemente incómodo. Pero también un lugar muy especial para una joven parturienta, porque había más intimidad que en el atestado mesón, donde la gente se desparramaba por los salones y patios (nada de habitaciones ni suites) como bien podía. El pesebre, el establo, nos habla de humildad por parte del Rey de Reyes, pero también nos habla del cuidado de Dios por la joven María. Imagínense a una pulcra adolescente, piadosa donde las haya, teniendo que dar a luz en un mesón repleto de viajeros. Ni un pelo de nuestra cabeza, ni el alimento de los gorriones, ni el aspecto de las flores del campo, se escapa al conocimiento y providencia de Dios. También los detalles desagradables de las circunstancias que podamos pasar debemos enmarcarlos en la voluntad de Dios, que tiene un precioso propósito con cada punto del grabado, con cada pincelada del cuadro. El establo puede parecer la peor opción, pero Dios sabe que será el mejor escenario.

Piensa

Cuando no imaginas qué razones puede tener 
Dios, piensa que son más altas que las nuestras.

Ora

Te damos gracias, Señor, en todo momento. Confiamos en que Tú conduces cada circunstancia por la vía que sirve para tu gloria. Ayúdanos a reposar en esa confianza. Amén.


NAVIDAD,UN REGALO

Como señal, encontrarán ustedes al niño envuelto en pañales y acostado en un establo.
Lucas 2:12


Si una persona que recibe un regalo, solamente admira el obsequio que está muy bien envuelto con papel colorido y moños de cinta, y lo agradece desde lo más profundo de su corazón, pero no lo abre y deja encima de la mesa así como lo recibió, diríamos que es extraño. ¿Con esa actitud, el regalo no será inútil? Navidad es la celebración del regalo más grande que alguien ha ofrecido para alguien. Dios es el que regala. Él nos manda su regalo en forma de un niño. Cuando llega un niño en un hogar, todos se alegran. Todos los que rodean al niño expresan palabras espontáneas de admiración, ¡Que bello, adorable, delicado, tierno, etc.! Imaginemos al niño Jesús acostado en el pesebre. Difícilmente encontramos a alguien que no le guste los bebés. Nadie objeta al niño Jesús. Ningún poderoso de este mundo se preocuparía con Jesús si siempre fuese así, un niño – ni los lideres religiosos, ni Herodes, ni mismo el Diablo.

Los que celebran sólo el nacimiento de un niño, celebran la Navidad sin entender el verdadero significado. Debemos ver al niño que se hizo hombre, que fue crucificado, subió al cielo y regresará como el juez de todos los vivientes. Necesitamos rasgar el papel, abrir el paquete, revisar el regalo. Dios dió ese regalo... “para que todo el que en él cree no perezca, sino que tenga vida eterna” (Juan 3:16).

Piensa

El niño creció, 
la salvación regaló.

Ora

Bendito Padre, gracias te damos, por el regalo incalculable que nos diste, tu Hijo. Ayúdanos a recibir tu regalo, a aceptarlo como Salvador y Señor de nuestras vidas. En nombre de tu Hijo Amado. Amén

NAVIDAD ES JESUS

Navidad es nacimiento, es paz, es amor, es alegría,es perdón, es vida; es recordar que nuestro Padre celestial envió a su Hijo Jesús, como el mejor regalo para todos los Hombres de la tierra.
Esta navidad es para vivirla en Familia, para vivirla en unión con la Iglesia, para reunirnos con los Amigos, pero recuerda que en medio, con nosotros, esta Dios.
Navidad para Adorar, para Obedecer y para Amar a Jesús.
Estoy haciéndo los preparativos para pasar una Navidad con mí Familia y te invito a que tú hagas lo mismo.
FELIZ NAVIDAD 2010
-DIOS
-Negrita
-Andrés-Juan Pablo-Salomé
-Rigo-Tomás
-Laura
-Miguel
-Ana
-Luis Ángel
-Mario
-Darío
-Arturo
-IGLESIA DE VILLA FLORA
-PASTORES:Gustavo,Beatriz
-LIDERES:Diáconos,Ugiéres,Maestros,Músicos,Colaboradores,Hermanos y Amigos que nos visitan hoy.


Que el Dios de paz y amor los bendiga. Amén

BIENVENIDO,JESUS


Sí, vengo pronto, y traigo el premio que voy a dar a cada uno conforme a lo que haya hecho.
Apocalipsis 22:12


¿Qué podemos esperar en ésta Navidad? Los niños esperan regalos. Los adultos esperan encuentros de amigos y familiares cuando se reúnen tradicionalmente.

No es pecado esperar regalos, fiestas, compartir con nuestros amigos y familiares, vacaciones o paseos. Pecado es dejar de esperar al Mesías, pues Navidad es Advenimiento. Advenimiento significa venida. La Navidad nos recuerda el Advenimiento. Los cristianos conmemoramos de varias maneras la llegada de Cristo a la tierra.

En sentido más amplio, Advenimiento es el regreso de Dios a la tierra, no se refiere solamente a la Navidad, tampoco a los días que anteceden su llegada, sino que encierra todos los eventos, desde la caída del hombre hasta la segunda venida de Cristo, en las nubes.

En su primera venida – su nacimiento, vida, ministerio, muerte, resurrección y ascensión – el Mesías cumplió las promesas de Dios, de reconciliarse con los pecadores y restaurar su Reino en el mundo. Ésta es la primera etapa de su Advenimiento. La segunda etapa será cumplida en su segunda venida, cuando su Reino se manifestará públicamente, pero también será terrible y maravilloso al mismo tiempo. Entonces restaurará completamente al ser humano, de la consecuencia del pecado.

Piensa

Pecado es: 
no esperar al Mesías.

Ora

Ven, Señor Jesús. Mucho tiempo fuiste esperado para traernos salvación y liberación a tu pueblo. Libarnos de nuestros temores y pecados. Ayúdanos a encontrar descanso en ti. Oramos. Amén.

INTRODUCCION

LA PRIMERA NAVIDAD:

Hay personas que no experimentaron, que no la disfrutaron,esa primera navidad; y en la actualidad tampoco la disfrutan.
Existen 3 tipos de personas que se han perdido la navidad y ahora se pierden la actual.
1.Las personas preocupadas y ocupadas
2.Las personas rebeldes
3.Las personas religiosas
Pero también hay personas que sí experimentaron y disfrutaron de la primera navidad; y en la actualidad la siguen disfrutando
Existen 3 tipos de personas que hoy disfrutan la navidad y están aquí para seguirla disfrutando toda la noche.
1.Los humildes de corazón que dan Gloria a Dios
2.Los que se toman el tiempo para Alabar a Dios
3.Los que Aman Y Esperan a Dios

LECTURA BIBLICA-MATEO 2:1-12


La visita de los Magos.

1 Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos, 2 diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle. 3 Oyendo esto, el rey Herodes se turbó, y toda Jerusalén con él. 4 Y convocados todos los principales sacerdotes, y los escribas del pueblo, les preguntó dónde había de nacer el Cristo. 5 Ellos le dijeron: En Belén de Judea; porque así está escrito por el profeta: 6 Y tú, Belén, de la tierra de Judá, No eres la más pequeña entre los príncipes de Judá; Porque de ti saldrá un guiador, Que apacentará a mi pueblo Israel. 7 Entonces Herodes, llamando en secreto a los magos, indagó de ellos diligentemente el tiempo de la aparición de la estrella; 8 y enviándolos a Belén, dijo: Id allá y averiguad con diligencia acerca del niño; y cuando le halléis, hacédmelo saber, para que yo también vaya y le adore. 9 Ellos, habiendo oído al rey, se fueron; y he aquí la estrella que habían visto en el oriente iba delante de ellos, hasta que llegando, se detuvo sobre donde estaba el niño. 10 Y al ver la estrella, se regocijaron con muy grande gozo. 11 Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra. 12 Pero siendo avisados por revelación en sueños que no volviesen a Herodes, regresaron a su tierra por otro camino.

LECTURA BIBLICA-LUCAS 2:1-38


Nacimiento de Jesús


(Mt. 1.18-25)

1 Aconteció en aquellos días, que se promulgó un edicto de parte de Augusto César, que todo el mundo fuese empadronado. 2 Este primer censo se hizo siendo Cirenio gobernador de Siria. 3 E iban todos para ser empadronados, cada uno a su ciudad. 4 Y José subió de Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén, por cuanto era de la casa y familia de David; 5 para ser empadronado con María su mujer, desposada con él, la cual estaba encinta. 6 Y aconteció que estando ellos allí, se cumplieron los días de su alumbramiento. 7 Y dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales, y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón.


Los ángeles y los pastores

8 Había pastores en la misma región, que velaban y guardaban las vigilias de la noche sobre su rebaño. 9 Y he aquí, se les presentó un ángel del Señor, y la gloria del Señor los rodeó de resplandor; y tuvieron gran temor. 10 Pero el ángel les dijo: No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo: 11 que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor. 12 Esto os servirá de señal: Hallaréis al niño envuelto en pañales, acostado en un pesebre. 13 Y repentinamente apareció con el ángel una multitud de las huestes celestiales, que alababan a Dios, y decían: 14 ¡Gloria a Dios en las alturas, Y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres! 15 Sucedió que cuando los ángeles su fueron de ellos al cielo, los pastores se dijeron unos a otros: Pasemos, pues, hasta Belén, y veamos esto que ha sucedido, y que el Señor nos ha manifestado. 16 Vinieron, pues, apresuradamente, y hallaron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre. 17 Y al verlo, dieron a conocer lo que se les había dicho acerca del niño. 18 Y todos los que oyeron, se maravillaron de lo que los pastores les decían. 19 Pero María guardaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón. 20 Y volvieron los pastores glorificando y alabando a Dios por todas las cosas que habían oído y visto, como se les había dicho.


Presentación de Jesús en el templo

21 Cumplidos los ocho días para circuncidar al niño, le pusieron por nombre JESÚS, el cual le había sido puesto por el ángel antes que fuese concebido. 22 Y cuando se cumplieron los días de la purificación de ellos, conforme a la ley de Moisés, le trajeron a Jerusalén para presentarle al Señor 23 (como está escrito en la ley del Señor: Todo varón que abriere la matriz será llamado santo al Señor), 24 y para ofrecer conforme a lo que se dice en la ley del Señor: Un par de tórtolas, o dos palominos. 25 Y he aquí había en Jerusalén un hombre llamado Simeón, y este hombre, justo y piadoso, esperaba la consolación de Israel; y el Espíritu Santo estaba sobre él. 26 Y le había sido revelado por el Espíritu Santo, que no vería la muerte antes que viese al Ungido del Señor. 27 Y movido por el Espíritu, vino al templo. Y cuando los padres del niño Jesús lo trajeron al templo, para hacer por él conforme al rito de la ley, 28 él le tomó en sus brazos, y bendijo a Dios, diciendo: 29 Ahora, Señor, despides a tu siervo en paz, Conforme a tu palabra; 30 Porque han visto mis ojos tu salvación, 31 La cual has preparado en presencia de todos los pueblos; 32 Luz para revelación a los gentiles, Y gloria de tu pueblo Israel. 33 Y José y su madre estaban maravillados de todo lo que se decía de él. 34 Y los bendijo Simeón, y dijo a su madre María: He aquí, éste está puesto para caída y para levantamiento de muchos en Israel, y para señal que será contradicha 35 (y una espada traspasará tu misma alma), para que sean revelados los pensamientos de muchos corazones. 36 Estaba también allí Ana, profetisa, hija de Fanuel, de la tribu de Aser, de edad muy avanzada, pues había vivido con su marido siete años desde su virginidad, 37 y era viuda hacía ochenta y cuatro años; y no se apartaba del templo, sirviendo de noche y de día con ayunos y oraciones. 38 Esta, presentándose en la misma hora, daba gracias a Dios, y hablaba del niño a todos los que esperaban la redención en Jerusalén.

CANCION DE NAVIDAD

A TI JESUS

" CIELOS Y TIERRA DEN LOOR "
" SERA LLAMADO SALVADOR "
" SERA LLAMADO REDENTOR "

" HOY TE ALABAMOS POR TU AMOR "
" CIELOS Y TIERRA DEN LOOR "

" OH,OH,OH,GLORIA A DIOS "

A TI JESUS

IGLESIA CONFRATERNIDAD CRISTIANA DE VILLA FLORA

DICIEMBRE 24 DEL AÑO 2010

A.SALUDO
B.LECTURA BIBLICA:LUC 2:1-38 Y MAT 2:1-12
C.ORACION
D.TEMA:EL MOTIVO DE LAS NAVIDADES
E.CANCION